
orarios
Los horarios, el reloj o el despertador son de esas cosas que sería mejor no tener que pensar en ellas estando de viaje o de vacaciones, pero a cambio también nos ayudan a que todo salga bien, que es de lo que se trata.
Es muy importante, a la hora de planificar las visitas, tener en cuenta los horarios de apertura y cierre de los transportes, de los museos, de los parques de atracciones y, en definitiva, de todos aquellos lugares que no están permanentemente abiertos o accesibles a cualquier hora del día.

Para resolver la cuestión exitosamente contamos con Internet, que es una ayuda inestimable, pero para eso hay que mirarlos previamente y, en los casos esenciales, confirmarlos antes de salir de casa.
Asimismo es muy cabal informarnos de los horarios comerciales de cada país y lugar a visitar.
No sólo aprovecharemos mejor esos tiempos muertos si los hacemos coincidir con la comida, también viene bien pensar que al cerrar el comercio, las ciudades queden desiertas. Y pasear por una calle vacía no suele lo más apetecible…
El mismo cuidado debemos tener con los días festivos propios de cada país o lugar.
En suma, eso de los horarios es un asunto muy importante que no nos podemos permitir pasar por alto, porque…
¿A quién no le fastidia querer ver algo y no poder porque estaba cerrado?