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No descubriré la sopa de ajo si digo que el anglicismo tiene, como poco, dos acepciones: camping como campismo y camping como terreno de acampada.
Sin embargo ahora lo que quiero es centrarme en el camping como “terreno de acampada”, o sea un lugar donde podemos acampar “como dios manda”.

Bueno, casi siempre,porque hay camping realmente geniales, otros… quizás no tanto.
Señores dueños de camping: ¿Tan difícil es diseñar un bloque de aseos y unas duchas “de 10”?
¿Tan complicado es hacer unas que no haya que pelearse con las paredes por falta de espacio para moverse; que tengan perchas en buen estado; que dispongan de un asiento “anti-salpicaduras y de un buen desagüe para que aquello no termine pareciendo un “bebedero patos”?
¿De verdad eso es pedir mucho?
Y ya que me he venido arriba… ¿Sería un exceso que todas esas cosas (y otras que sería prolijo incluir) estuvieran todas juntas en una misma ducha?
La realidad parece demostrar que sí, que es mucho pedir. Porque no sólo es difícil, sino casi, casi utópico.
En nuestra ya bastante larga experiencia recorriendo terrenos de camping por toda Europa creo que podríamos contar con los dedos de una mano los bloques de aseo que se merecerían la máxima calificación.
Afortunadamente no faltan lo que rozan la perfección, pero no sé porqué siempre acaba faltando algún detalle que fastidia el panorama, algo que les acaba bajando la nota. ¡Cachis!
Pero seamos positivos porque camping muy buenos y excelentes haberlos, haylos. Aquí y allende fronteras.
Nuestro agradecimiento a todos ellos.
Otros tienen todavía un buen margen de mejora, pero vaya desde aquí nuestro ánimo para que se animen a dar un paso adelante.
Y si, después de todo, alguno pasa de hacerlo, pues… ¡qué le vamos a hacer! pero entonces sería muy de agradecer que no nos quisiera cobrar sus servicios como si fuera un “cinco estrellas”.
Por favor, Sres. dueños de camping, tomen buena nota de todo esto…