
El Valle del Loira y su centenar largo de castillos medievales y renacentistas constituyen uno de los destinos más conocidos y más atrayentes de toda Francia. Y son el complemento perfecto para un viaje a París.
De hecho así fue nuestro primer viaje a Francia: París, los Castillos del Loira y los “tres parques de atracciones”: Disney, Parc Astérix y Futuroscope.
Pincha en el siguiente cuadro y podrás leer mucho, mucho más sobre cómo visitar París, Disneyland París, el Parc Astérix y otros puntos de interés de la zona con o sin caravana.
Una de sus grandes ventajas para nosotros es que, al estar al sur de París, siempre “nos pillan de paso”, tanto si salimos de Irún como si lo hacemos de La Jonquera. Para llegar a Tours, la ciudad “central” de la zona y cuna de San Martín, 570 km nos separan de la frontera vasca y 800 de la catalana.
En un tramo de casi 250 km, los “Castillos del Loira” se sitúan -de este a oeste- entre Orleáns y Angers, con Tours como núcleo urbano central, lo que la convierte en el “cuartel general” por antonomasia para recorrer la mayoría de castillos diseminados por toda la región, cuyo hilo conductor es el río Loira, “La Loire” en francés, que allí los ríos son femeninos.
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El Loira a su paso por Blois
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El auge de los castillos-palacio del Loira tuvo lugar en los siglos XV y XVI, especialmente al calor de la corte del Rey Francisco I y su espectacular “pabellón de caza” de Chambord, seguramente el más grande y más espectacular de todos.
A muchos sorprende encontrar que los “Châteaux”, más que castillos de corte militar, sean más residencias señoriales que otra cosa. Aunque muchos conserven torreones con puntiagudas cúpulas, la explicación es sencilla: los franceses distinguen entre “los châteaux” (residencias palaciegas) y los “châteaux fort”, que son los típicos castillos defensivos medievales.
¿Cuántos días necesito para visitar los Castillos del Loira?
Decenas de castillos y castillos-palacio jalonan el Loira, pero que nadie se asuste, que no hará falta vida y media para hacernos una buena idea de lo mejor y más granado de la arquitectura renacentista francesa.
A un ritmo de dos o tres castillos por día (si nos invade “la fiebre castillística”), en tres o cuatro jornadas habremos visitado los más interesantes.
Los que no hay que perderse bajo ningún concepto -“les incontournables” como dicen los franceses- son: Chambord, Chenonceau, Amboise, Azay-le-Rideau, Villandry, Ussé o la abadía de Fontevraud. Especialmente los dos primeros, Chambord y Chenonceau, son visita obligada. El primero por su majestuosidad y su famosa escalera helicoidal (los que suben no se cruzan con los que bajan) atribuida a Leonardo da Vinci y el de Chenonceau por su curiosa arquitectura, construido a modo de puente sobre el río Cher.
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Amboise y el Loira
| | Chenonceau edificado sobre el río Cher
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Todos tienen buenas razones para la visita, aparte de su belleza: Amboise por su imponente castillo real y los espectáculos veraniegos; Azay le Rideau por su ubicación en medio de un lago; Villandry, por sus magníficos jardines ornamentales; Ussé por ser considerado “el castillo de la Bella Durmiente” y estar decorado con escenas del cuento y, por último, la impresionante Abadía de Fontevraud, que alberga las tumbas del rey inglés Ricardo “Corazón de León” y de su madre, Leonor de Aquitania.
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El castillo de Ussé
| | Ussé y sus jardines
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Si después de los anteriores aún nos quedan ganas de más: Blois, Saumur, Angers o el de Chinon nos dejarán más que satisfechos. De los cuatro, los tres últimos son fundamentalmente espectaculares castillos medievales.
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La famosa escalera exterior del castillo de Blois
| | Chinon y su castillo desde el camping municipal
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Por supuesto los castillos y edificios interesantes no terminan aquí. La lista es muy, muy larga, destacando “El Clos Lucé” en Amboise -donde falleció Leonardo da Vinci- o la “Pagode de Chanteloup” seguro que harán las delicias de muchos.
Tampoco faltan localidades medievales preciosas: Loches, Montrésor, Chinon o Amboise os encantarán. Y las ciudades de Orleáns, Tours o Angers también tienen su puntito, con edificios de entramado de madera.
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Orléans y su catedral
| | Tours - La place Plumereau
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Para terminar este apartado, diremos que la estratégica situación de los castillos facilita la visita en uno o más viajes.
¿Vamos a pasar las vacaciones en el norte de Europa? Pues bien tanto a la ida, como a la vuelta, un día en el Valle del Loira es una etapa perfecta para hacer un día “de turismo” visitando castillos antes de continuar nuestro viaje.
¿Qué nos ofrecen los Castillos del Loira?
Los franceses son maestros en el muy noble arte de sacar partido a casi cualquier cosa.
Los castillos del Loira no son una excepción. Para hacerlos más atractivos al visitante -si no lo son ya por sí mismos- suelen estar rodeados de espectaculares jardines, amueblados a la usanza o ambientados con escenas de la vida palaciega o del cuento “de la Bella Durmiente” como en el de Ussé. Muchos ofrecen audio-guías y en general procuran (y consiguen) que la visita resulte tan gratificante como rentable.
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| | Escenas de la Bella Durmiente
en el Castillo de Ussé | | |
Si tras unas cuantas visitas a los castillos estamos ya un poco hartos de pagar entrada, un detalle que conviene tener presente es que muchos de ellos no es posible “verlos por fuera” sin pagar, pues se encuentran situados en recintos rodeados de prados, bosques o jardines. Chenonceau o Azay le Rideau serían claros ejemplos de esa situación.
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Chenonceau rodeado de jardines
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Los aparcamientos tampoco suelen ser muy adecuados a las visitas “en ruta” con la caravana, salvo honrosas excepciones. Si en algún momento os planteáis visitar alguno de los castillos viajando con la caravana, sugerimos que antes os informéis si el de vuestra elección reúne los requisitos necesarios para aparcarla durante la visita. Incluso habiendo teóricamente espacio, hay que contar con la posibilidad de que el aparcamiento se vaya llenando y luego no sea posible sacar la caravana de donde esté por impedirlo otros vehículos estacionados.
¿Hay muchos camping en los Castillos del Loira?
¡A puñados! Exagerando un poquillo podríamos decir que en Francia “levantas una piedra y aparece un camping”. Hay mucha afición campista y en muchos pueblos disponen de camping municipales o privados más o menos sencillos, más o menos equipados y más o menos baratos.
En cualquier caso la oferta es enorme y no faltará donde dejar la caravana o la tienda, especialmente en verano.
Las dos últimas veces nos hemos alojado en el camping municipal de Chinon, al oeste de Tours y en el de Amboise, situado en mitad del Loira y con el castillo enfrente, en un paraje realmente espectacular.
El camping de Chinon es el municipal de “île Auger” (www.camping-chinon.com) y el de Amboise es el municipal “L’île d’Or” (www.camping-amboise.com)
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En el camping municipal de Chinon
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Atención, los horarios de recepción de muchos camping franceses pueden ser peculiares, especialmente por cerrar pronto. Recomendamos contactar previamente con ellos, para no llevarnos sorpresas desagradables al llegar.

¿Apetece algo diferente?
¡Dormir en un auténtico castillo medieval cerca de los Castillos del Loira y de “Futuroscope”! En el pueblecito de Usseau, a 30 km al norte de “Futuroscope” y muy cerca de Châtellerault se encuentra el Château de la Motte. Un impresionante castillo medieval reconvertido en hotel. El verano pasado unos amigos estuvieron alojados en “La Motte” y quedaron encantados con la experiencia y la amabilidad de los dueños. Desde allí visitaron la zona de los Castillos del Loira y “Futuroscope”/Poitiers. Una manera diferente y “muy apropiada” de alojamiento que a buen seguro gustará a chicos y mayores. Más info en www.chateau-de-la-motte.net  | Cama con dosel... ¡pero con servicios modernos! | |