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El mantenimiento de la caravana.

 

 

  • Para lo mucho que ofrece, la caravana pide bien poco para estar siempre en forma y preparada para emprender viaje. Bastará para ello que tengamos un poco de cuidado, porque los requerimientos son escasos.

 

  • Al carecer de motor, sus partes mecánicas susceptibles de mantenimiento se reducen al máximo: comprobar el ajuste del freno de inercia (y engrasarlo por el lugar adecuado), ajuste correcto de los tambores de freno; engrase de los rodamientos de las ruedas cada cinco y diez mil kilómetros y comprobación del estado de los neumáticos y de la amortiguación. Revisar la presión de las ruedas cada vez que salgamos de viaje. Nosotros, tras varios reventones, las hinchamos a 4 kilos de presión.

 

  • Y hablando de engrases, las patas de la caravana han de estar siempre bien untadas de grasa para que deslicen correctamente y no sea necesario forzar el mecanismo cada vez que las bajemos o subamos.

 

  • El sistema eléctrico y de alumbrado suele ser una zona bastante vulnerable en las caravanas, por lo que haremos bien en mejorarlo a nivel particular si el equipo de serie no trae diferencial magnetotérmico, por ejemplo. En las caravanas modernas ese aspecto suele estar mejor tratado, pero en las caravanas con muchos años a cuestas la seguridad eléctrica dejaba bastante que desear...

 

  • Una cosa que suele dar muy buenos resultados es ocuparse de proteger bien de la humedad los terminales de masa de la caravana, ya que por ahí se producen frecuentes cortocircuitos que hacen que el sistema de alumbrado se vuelva loco.

 

  • Y si la caravana va a permanecer parada mucho tiempo, será una excelente idea, levantar las ruedas del suelo –mejor con borriquetas que con las propias patas de la caravana- a fin de evitar malformaciones en la banda de rodadura de los neumáticos.

 

  • El frigorífico y la calefacción no requieren muchas atenciones, pero de vez en cuando viene bien encenderlos a gas durante un rato, para que funcionen correctamente cada vez que los necesitemos de verdad.

 

  • Y si llevamos el cabezal “standard” no hemos de olvidarnos de engrasarlo periódicamente para que deslice bien sobre la bola del enganche.

 

  • No obstante si utilizamos el cabezal de ferodos –que es lo recomendable- entonces no se nos debe ocurrir engrasarlo porque nos cargaríamos los ferodos. En tal caso el mantenimiento del aparato se limita a vigilar el desgaste de los ferodos y sustituirlos cuando ya no cumplan su cometido con eficacia. Para esos menesteres viene fenomenal llevar un repuesto en la caravana. De esa manera si durante un largo viaje empiezan a perder efectividad, podremos cambiarlos sin más problema.

 

  • Lo ideal para conservar la carrocería es que la caravana esté guardada bajo techo, pero si no nos queda otra que tenerla a la intemperie, encerarla a fondo ayudará a proteger la chapa de las inclemencias del frío y del calor. Lo que no se debe de hacer es cubrirla con una lona ya que la condensación de la humedad la fastidiará más si cabe.

 

  • En cualquier caso la limpieza de la carrocería y de las partes mecánicas –especialmente si viajamos en invierno con la sal de la carretera- ayudará a prolongar su buen estado. Un encerado será una protección adicional.

 

  • Las ventanas son zonas muy expuestas a rayaduras. Ojo al limpiarlas y secarlas. Si la caravana está al aire libre es muy bueno cubrirlas con una toldilla. De esa manera presentarán siempre su mejor aspecto.

 

  • De vez en cuando también es una excelente idea dar un poco de polvos de talco a las gomas de los cercos de la ventanas y puerta, a fin de mantener su elasticidad en el mejor estado posible.

 

  • En suma, que tampoco se trata de hacer un exhaustivo “tratado de mantenimiento” de las diferentes partes de la caravana –seguro que nos habremos dejado algo en el tintero- nos conformamos con llamar la atención sobre las necesidades de mantenimiento de nuestra amiga, que realmente son bastante pocas. Así, con un poquito de cuidado, estará siempre a punto para salir volando hacia el siguiente destino...

 

 

 

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