F.COLET EN CARAVANA
NUESTROS VIAJES
ALEMANIA
ALSACIA EN NAVIDAD
AUSTRIA
BÉLGICA
DINAMARCA
ESTONIA
FINLANDIA
FRANCIA
GRAN BRETAÑA
HOLANDA
HUNGRÍA
IRLANDA
ITALIA
LUXEMBURGO
MALTA EN AVIÓN
MÓNACO
NORUEGA
PORTUGAL
"PUENTES" Y "FINDES"
El "Berga Resort"
REPÚBLICA CHECA
SAN MARINO
SUECIA
SUIZA
ORGANIZA TU VIAJE
MOVERSE POR EUROPA
COSAS DEL CARAVANING
MUSEOS SOBRE RUEDAS
DE LA "A" A LA "Z"
PARQUES ATRACCIONES
TURISMO VALLADOLID
Contacto
Aviso legal
Mapa del sitio




 

  

 

 

  

 

Un fin de semana

en el 

"Berga Resort"

Mucho más que un camping


 

Una escapada a la comarca del Berguedá (Barcelona)

 

 

 

 

  

FICHA TÉCNICA DEL VIAJE

11-14 de mayo 2014

Duración del viaje:

4 días

Kilometraje total:

1.842

Escapada con coche y caravana

 Hacemos también constar que la información práctica que se facilita en el relato se hace a título personal, con la intención de que pueda resultar lo más útil y ajustada posible a la realidad.

 

  

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida

 

   Dice la canción que “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida” y visto cómo se desarrolló esta historia, os podemos asegurar que eso es muy cierto.

 

   El 13 de mayo es fiesta local en Valladolid para honrar a San Pedro Regalado, patrono de la ciudad. Y claro, teniendo a un santo de nombre tan generoso y espléndido que nos obsequia cada año un día festivo hubiera sido una pena no aprovechar el “puente” que 2014 nos ofrecía (la fiesta caía en martes) para coger la caravana y “regalarse” una bonita escapada. Un puente así es un plan realmente perfecto porque siendo sólo fiesta en Valladolid, ese puente se convierte en algo casi “privado”. ¡Y en mayo! en plena primavera, sin aglomeraciones de ningún tipo.

 

   El caso es que andábamos preparando un viajecito a las costas gallegas cuando inesperadamente nos llegó la invitación del “Berga Resort” para visitar y conocer su camping y complejo recreativo pensado para que cualquier usuario campista -ya sea con tienda, caravana, autocaravana o bungalow- pueda disfrutar de su oferta de ocio como de los encantos de la comarca barcelonesa del Berguedá.

 

   Teniendo en cuenta que hacía ya algún tiempo que teníamos “in mente” hacer un viaje a Girona para probar en “Rocambolesc” los helados de diseño de los Hermanos Roca -los del “Celler de Can Roca”, considerado el mejor restaurante del mundo del año pasado (en 2014 ocupan el 2º puesto, lo que tampoco está nada mal) y que yo también llevaba mucho tiempo queriendo visitar “Les Fonts del Llobregat, lugar de nacimiento del río Llobregat, que desemboca en Barcelona, la propuesta del “Berga Resort” llegó casi como un regalo del cielo. Una ojeada a su web fue suficiente para apreciar que, en efecto, no estábamos ante un camping más.

 

 

 

   A pesar que el cambio de planes nos “obligaría” prácticamente a duplicar el kilometraje -690 km de ida y otros tantos de vuelta para un total de cuatro días y medio no son ninguna nadería- la decisión fue tan sencilla como rápida… ¡Vámonos a Berga! La amabilidad de la Srta. Patricia, nuestro “contacto”, hizo el resto.

 

 

Y empezamos el viaje: de Valladolid a Zaragoza

 

   Salimos de Valladolid la tarde del viernes 9 de mayo con intención de pernoctar en el camping municipal de Zaragoza, a 373 kilómetros de distancia.

 

   Hasta que la autovía del Duero (la A-11) que ha de unir Zamora, Valladolid y Soria con Zaragoza esté definitivamente terminada - al paso que vamos eso sucederá en el siglo XXII vistas las restricciones presupuestarias que venimos padeciendo en desarrollo vial- para ir de Valladolid a Barcelona todavía hay que “buscarse la vida” alternando vías convencionales con otras rápidas, bien gratuitas bien de peaje, más que nada porque la opción del “todo autopista/autovía” nos obliga a un largo desvío hasta Miranda de Ebro (Burgos) más un importante sobrecoste en peajes, lo que hace esa ruta poco atractiva. Ciertamente existen algunas otras variantes posibles, pero para nosotros la ruta que mejor combina comodidad, seguridad y coste para llegar a Barcelona es la siguiente:

 

·         Valladolid - Burgo de Osma (155 km) por la N-122 a Soria. Este tramo de vía convencional -salvo dos de autovía- puede que sea el más “problemático” de toda la ruta. No porque sea especialmente complicado, pero a ciertas horas es fácil encontrar bastante tráfico pesado en ambos sentidos y dado que no abundan las zonas de adelantamiento requiere temple y prudencia, especialmente cuando se circula con una caravana detrás. No obstante tanto a la ida como a la vuelta no tuvimos apenas problemas para circular con un mínimo de agilidad.

 

 

·         Burgo de Osma - Almazán - Autovía A2 (Monreal de Ariza) (90 km). Este tramo de carretera convencional autonómica -la CL116- es bastante cómodo gracias a sus largas rectas que facilitan los adelantamientos a pesar de que desde este mayo -y al igual que el resto de vías de dos sentidos- la velocidad máxima sea ahora de 90 km en todo su trazado. Claro que con la caravana ese extremo afecta menos. En suma, que desde Valladolid hasta el enlace con la autovía A2 hay un total de 245 km por carretera, pero muy llevaderos como ya hemos comentado. A partir de ese punto y hasta Barcelona circularemos ya por vías rápidas, con sólo un tramo de peaje entre Zaragoza y Fraga (AP2), salvo que prefiramos continuar por esa autopista de peaje en vez de tomar en Fraga la autovía A2, lo que no tiene demasiado sentido.

  

·         Autovía A2 (Monreal de Ariza - Zaragoza, 120 km): Este tramo de la autovía A2 (Barcelona - Zaragoza - Madrid) cruza dos puertos de montaña, el del Frasno y el de la Perdiz, y tiene un buen número de “toboganes”, pero siendo autovía y gratuita, la cosa se lleva muy bien.

 

 

El camping municipal de Zaragoza

 

   Después de un viaje sin historia, a las 21,15 h. entrábamos en el Camping Municipal de Zaragoza, situado en una zona nueva de la ciudad y a sólo 3 km. de la autovía A-2. Era la cuarta vez que pernoctábamos en ese camping, muy bien situado tanto para visitar La Pilarica y la ciudad del Ebro como para hacer noche en ruta. La recepción abre de 8 a 22 h.

  

En el camping municipal de Zaragoza

 

   Dispone de multitud de bungalows y aunque el bloque de aseos es correcto, sus tarifas resultan un poco elevadas para lo que ofrece, pero bueno, es bien sabido que las tarifas medias de los camping en España son generalmente más caras que allende los Pirineos, aunque lamentablemente éstas no siempre sean acordes con el nivel de los servicios ofertados. En fin, el caso es que al menos pasamos la noche bien tranquilos y seguros, rodeados por una amplia y silenciosa representación europea: franceses, holandeses, ingleses, alemanes…

 

   Quizás sea un prejuicio, pero así como no nos importa pernoctar en las áreas de autopista francesas, holandesas o alemanas -ciertamente muy transitadas y con mucho ambiente- hacerlo en España no nos ofrece la misma confianza, posiblemente porque las pocas áreas de descanso y gasolineras que hay por el camino suelen estar bastante solitarias. Así que siempre optamos por los camping españoles para pasar la noche, a pesar que eso acorte a veces la etapa del día.

  

 

La ruta hasta Berga

 

   De Zaragoza a Berga (Barcelona) “estrenamos” la nueva autovía gratuita C-25 que enlaza Lleida con Girona y que se finalizó en 2012. El denominado “Eix transversal” (Eje transversal) cruza Cataluña de este a oeste, acortando y facilitando el acceso a la frontera de La Jonquera y a la Costa Brava sin necesidad de pasar por las cercanías de Barcelona. Ese ahorro en tiempo y kilómetros también tiene su reflejo en el bolsillo del viajero porque evita tener que utilizar autopistas de peaje como antes.

 

 

   No obstante y como nada es perfecto, la montañosa geografía catalana hace que la C-25 tenga multitud de rampas, algunas bastante largas, pero se perdona bien a gusto el golpe por el coscorrón a pesar de que si uno va justito para remolcar el trayecto se le pueda hacer un poco “cuesta arriba”. Una vez en Manresa tomaremos la autovía C-16 hasta Berga.

 

 

El “Berga Resort”

 

   Desde la autovía C-16 el acceso al “Berga Resort” es fácil y cómodo, junto a la salida “Berga Sur”. Nada más llegar sorprende “la envergadura” del complejo de vacaciones: las barreras de entrada, el aparcamiento, la zona de recepción y servicios, las pistas deportivas, el restaurante y también el bullicio de los campistas en fin de semana o temporada alta.

 

 

  

   

El Berga Resort

 

El club social

 

   Cada vez que llegamos a un nuevo camping, cansados tras horas de conducir, a todos nos gusta encontrar en recepción alguien que nos atienda con amabilidad y buen servicio. Por desgracia los campistas sabemos por experiencia que no siempre esos deseos se ven suficientemente cumplidos y algunas veces nos topamos con recepcionistas empeñados en ser todo lo contrario.

 

   Pues bien, eso no nos pasará en el “Berga Resort”. Como nos tocó esperar un poco antes de ser atendidos a cambio pudimos constatar, viendo cómo atendían al resto de compañeros campistas, esa profesionalidad que a veces echamos en falta en otros lugares.

  

La recepción

 

   Tras registrarnos y elegir una parcela “con vistas”, nos sorprendió que la barrera de entrada se abriese leyendo la matrícula del vehículo. Ese sistema es habitual en los parking, pero era la primera vez que lo veíamos en un camping. También nos llamó la atención el gran número de caravanas “estáticas”. Al ser fin de semana y debido al buen tiempo -en aquel momento la temperatura rondaba los 27ºC- había bastante más gente de la que esperábamos encontrar en un mes de mayo.

  

Las barreras de acceso a la zona de acampada

 

   La zona de acampada, que se ubica en bancales en la falda de un cerro, tiene la ventaja de que las parcelas situadas en el lado “de la balconada” gozan de unas espectaculares vistas sobre Berga y la Sierra de Queralt, con el Santuario del mismo nombre dominando la cima.

  

   

Vistas de Berga y de la Serra de Queralt

desde la parcela

 

El camping a distintas alturas...

 

   Muchas de las parcelas “standard”, de unos 70-80 m²,  tienen el suelo de césped artificial, lo que les proporciona una gran vistosidad y sensación de limpieza. En comparación con las parcelas “de luxe” para caravanas de larga estancia de la zona nueva -con servicios privados y 90 m²- las parcelas y los viales de la parte más veterana dejan entrever que el camping fue inaugurado hace ya más de 25 años, cuando las necesidades de espacio para las caravanas eran otras.

  

   

 

 

 

   Como hecho distintivo se agradecen algunos detalles muy interesantes: enchufe europeo con 10 amperios de potencia con diferencial individual; fregadero con grifo individual en cada parcela o conexión de televisión con canal de satélite y canales TDT, además de Wi-fi gratuito. Para completar las posibilidades de alojamiento el Berga Resort dispone de una variada oferta de bungalows, cabañas y mobil-homes para todos los gustos.

  

Fregadero individual en cada parcela

  

   


 

 

   Tras instalarnos en la parcela y aprovechando que el sábado por la mañana es día de mercado en Berga nos acercamos a verlo. Se coloca en el Passeig de la Indústria y como cierra a las dos de la tarde, llegamos justitos de tiempo para verlo. Los puestos son fundamentalmente de fruta, alimentación y ropa.

 

   Dedicamos parte de la tarde a descubrir el “Berga Resort” y lo cierto es que impresiona todo lo que ofrece para disfrutar de unas vacaciones con “todo a mano”: piscina con tobogán, piscina infantil, piscina cubierta de 25 metros, gimnasio, campos de futbito y baloncesto, pistas de tenis y pádel, área social con TV, sala de cine, supermercado, tienda de platos preparados, futbolín y billar, etc.

  

   

La piscina de verano con tobogán

 

La piscina infantil

 

 

 

 

   

El club social

 

El parque infantil

 

   Además dispone de un bonito y bien dotado spa -el “Wellness Center”- del que puedo dar fe de que me lo pasé genial entre saunas y chorros de la piscina hidrotermal. Ofrecen también un servicio de masajes relajantes, bajo cita previa. En fin, más que un camping, un complejo recreativo pensado para que todos se lo pasen en grande. Una visita a su web www.bergaresort.com ayudará a comprender mejor todos estos comentarios.

  

   

La entrada al "Wellness Center"

 

El "Chiqui-park"

 

   La relación “calidad-precio” nos parece realmente buena. Aunque las comparaciones sean siempre odiosas, podemos afirmar que un día en el Berga Resort, en temporada baja, ¡cuesta prácticamente lo mismo que una jornada en el camping municipal de Zaragoza viajando con perro! Es sólo un ejemplo, pero muy ilustrativo…

  

   

La sala de recreativos

 

El Restaurante-Cafetería

 

   Aunque todas esas instalaciones deportivas y de ocio están fenomenal y se agradece tenerlas a mano, si hay algo de un camping que los campistas valoramos especialmente eso es el bloque de aseos. Si los aseos no están a la altura, entonces no vamos bien. Y el caso es que tras dos décadas viendo campings por toda Europa, encontrar bloques de aseos que merezcan un “diez” es tarea más que complicada. ¡No sé porqué, pero siempre acabamos encontrándoles algún “pero”! A unos les falta un asiento en la ducha o un vestidor que evite que la ropa se moje. A otros, el papel higiénico. De disponer de “secamanos” mejor no hablamos… y no digamos nada de algunos fregaderos que “padecemos” los sufridos campistas por esos mundos de dios…

 

   Pues bien, tras un minucioso “repaso” del bloque de aseos del “Berga Resort” que teníamos más cerca, podemos concluir que el resultado es para quitarse el sombrero. Sin duda está en el “top five” de nuestro “ranking particular de campings con súper-aseos”. Así, a bote pronto, para  hacerle compañía al “Berga Resort” en esa especial clasificación me vienen a la memoria el del camping de Obernai, en Alsacia y algunos muy buenos ingleses y alemanes.

  

   

Acceso al bloque de aseos y servicios

 

El bloque de aseos y sus dos alturas

 

   El edificio de aseos está desdoblado en “dos alturas” -es lo que pasa cuando hay bancales- y tiene de todo: buenas duchas (con vestidor y asiento), lavabos para niños, jabón, secamanos, papel higiénico, etc. Si además le ponen un secador de pelo, lo bordan. También se valora que esté calefactado (con placas solares) y que sea realmente estéticamente bonito. Además muchos agradeceremos que el hilo musical nos amenice “la estancia”.

  

   

La zona de aseo

 

Los lavabos infantiles

  

   

Las duchas: interior

 

Las duchas: exterior

  

   

Las bañeras para bebés

 

La zona de lavadora y secadora

 

   En definitiva, el “Berga Resort” será una magnífica elección para todos los que, disfrutando del campismo (o de un bungalow), busquen “algo más”. Da igual si es para una escapada de fin de semana o para unas vacaciones de esas “como dios manda”. Las posibilidades turísticas de la comarca del Berguedá completan el panorama con un paisaje montañoso y espectacular, con pueblecitos lleno de atractivos. Sin olvidar que, a un tiro de piedra, tenemos el Pirineo y Andorra.

  

 

El Berguedá, una comarca con encanto

 

   Desde Barcelona y a sólo una hora en coche encontramos la comarca catalana del Berguedá, en plena ruta hacia Andorra y La Cerdanya, con la ciudad de Berga como núcleo urbano principal.

 

 

Las montañas del Berguedá

 

   Las calles peatonales del casco antiguo de Berga rezuman sabor. Su arteria principal, el carrer de la Ciutat, tiene algunos edificios interesantes, en especial la iglesia de Sant Joan. Aunque si por algo es famosa Berga, es por “La Patum”, fiesta popular que se celebra en la semana del “Corpus” y en la que se mezcla tradición, música, fuego, teatro y diversión. Por algo está considerada “Obra maestra del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad” por la UNESCO.

  

   

Berga: El carrer de la Ciutat

 

Berga - El casco histórico

  

   

"La Patum" en chocolate...

 

Berga: Casa-Museo de "La Patum"

 

   De orografía esencialmente montañosa, la comarca del Berguedá es un marco ideal para actividades de senderismo y montañismo, con el Parque Natural de Cadí-Moixeró y las famosísimas cumbres “jorobadas” del Pedraforca -de 2.506 m. de altitud y paraíso de escaladores- a un paso. Los aficionados a la nieve y a los deportes de invierno tienen en la pequeña estación de esquí de “Rasos de Peguera” una buena oportunidad para disfrutar de su afición.

 

   Más información sobre las posibilidades turísticas del Berguedá y especialmente si nos acompañan niños, pinchando en los siguientes enlaces:   - Turismo del Berguedá  -   - ¿Qué hacer con niños en El Berguedá? 

 

   Por supuesto no hay que pasar por alto ni la gastronomía ni las fiestas populares tan típicas de los pueblos catalanes, con la ventaja que las encontraremos durante todo el año.

 

   La gastronomía es una de nuestras “motivaciones” más importantes cuando viajamos. Vayamos donde vayamos encontraremos maravillas que llevarnos a la boca. Y es que a través de la comida es más fácil “captar el alma” de la gente. Por eso nos gusta tanto recorrer los mercados, tiendas y supermercados. Son ocasiones excelentes para conocer y probar las especialidades de los lugares que visitamos.

 

   Dedicamos la mañana del domingo al pequeño mercado semanal de Puig-Reig y a la feria gastronómica y artesana que se celebraba ese día en Casserres. Hicimos buen acopio de buenos quesos -incluido uno de leche de búfala- y de los típicos embutidos catalanes como la “Butifarra d’ou” (butifarra de huevo), el “Bull” o la “Llonganissa”. Sin descuidar las exquisitas y dulces “Coques de forner” o de “Sucre i anís” (coca de pan, azúcar y anís). 

 

   

El mercado de los domingos en Puig-Reig

 

Casserres: La feria artesanal y gastronómica

  

   

Casserres: Concentración de coches clásicos

 

Había auténticas maravillas...

  

No descubrimos la sopa de ajo si afirmamos que la cocina catalana tiene mucha personalidad y que merece la pena conocerla a fondo, más allá del “pa amb tomàquet”. (El famoso “pan con tomate”). Sería muy, muy largo reseñar los platos más característicos porque la variedad es tremenda, pero desde luego las carnes a la brasa tienen un gran predicamento en toda esta zona.

  

   

"La butifarra d'ou", una de las muchas variedades de butifarras

 

Las "Coques d'Anís i sucre"

 

   De Casserres a las “Fonts del Llobregat” -lugar de nacimiento del río Llobregat, junto a la población de Castellar de N’hug- nos detuvimos un rato en Sant Jordi de Cercs, que estaba en fiestas y celebraban una gran “Caracolada” popular. Por suerte pudimos contemplar las torres humanas de los “Castellers”, una de las tradiciones catalanas más arraigadas.

  

   

Sant Jordi de Cercs: la Caracolada popular

 

Els Castellers en acción

 

 

Les “Fonts del Llobregat” y el Santuario de Queralt

 

   El nacimiento del Llobregat, situado entre cascadas y frondosos bosques, merece una visita por la belleza del lugar y por los preciosos pueblos de montaña que encontraremos en el camino: Castellar de N’Hug y La Pobla de Lillet.

  

Castellar de N'Hug (Barcelona)

 

   Se puede acceder a las cascadas desde Castellar de N’Hug, en lo alto de la montaña. El sendero, escalonado y vallado, desciende de manera vertiginosa permitiendo llegar con cierta facilidad a las cascadas. Bajar no es el problema, será otra cosa. Claro que el problema lo tendremos al volver, pues entonces nos tocará desandar el camino, sólo que  esta vez cuesta arriba…

  

   

La escalinata que nos llevará a "Les Fonts"

 

Para que tengamos claro dónde estamos...

 

   Para los menos andarines -entre los cuales nos contamos- hay una alternativa mucho más atractiva. Tres kilómetros antes de llegar a Castellar de N’Hug, tras una curva a derechas, encontraremos el “Hotel Les Fonts”. Pues bien, del hotel sale una corta pista hasta el aparcamiento que nos dejará a unos 200 m. de las cascadas que dan origen al río y que son una pasada de bonitas, aunque la naturaleza ha querido que quedasen un poquito "encajonadas".

  

   

"Les fonts del Llobregat"

 

El nacimiento de un río...

  

   

 

 

 

  Desde el aparcamiento -público y gratuito- el camino no ofrece ninguna dificultad, salvo para personas con movilidad limitada, por la presencia de escalones. Ojo, que es fácil saltarse el desvío. No obstante si ocurre tal cosa, unos metros más adelante tendremos un lugar adecuado para dar media vuelta. Y si nos pasamos el hotel del todo, nada está perdido. A un kilómetro, más o menos, encontraremos un desvío, a la izquierda, que nos llevará también al nacimiento del Llobregat.

 

   Comimos en el restaurante que hay junto al aparcamiento. Buen menú tradicional a 15 euros, con abundantes raciones. Dispone también de una zona de mesas de pic-nic bajo techo que pueden alquilarse en el mismo restaurante.

  

El restaurante y la zona de pic-nic junto al parking

   

   Finalizamos la excursión dominical y el recorrido por el Berguedá en el “Santuari de la Mare de Déu de Queralt”, ubicado entre peñascos en la cima de la Sierra de Queralt, a 1.200 metros de altura. Por algo se le denomina el “Balcó de Catalunya” porque desde el santuario se domina todo el llano, con Berga al pie (y con el Berga Resort al fondo), pudiéndose ver Montserrat en días claros. Ahora bien, si queremos disfrutar  a gusto de la vista sin que el sol nos moleste, lo mejor es dejar la visita para la tarde. A primeras horas del día tendremos el sol de frente y seguro que no nos hace mucha gracia…

  

   

Berga desde el Santuario de Queralt...

 

...y el "Berga Resort"

 

   Se accede en coche desde Berga o desde la C-16 y, como uno puede imaginarse, la carretera serpentea entre curvas y horquillas hasta llegar al aparcamiento de unas cien plazas. Así que las personas sensibles al mareo mejor que tomen medidas a tiempo. Aunque en un domingo de mayo por la tarde el parking estaba muy vacío, seguramente no será lo mismo en fines de semana y temporada alta, tenedlo en cuenta.

 

   Tras la ascensión en coche hasta el aparcamiento, la cosa del subir tampoco acaba ahí. Todavía queda enfrentarse a un buen tramo de escaleras hasta el santuario… o puede que no. Al igual que en el nacimiento del Llobregat, aquí también hay “truco”. Del aparcamiento sale un corto “ascensor-funicular” que nos dejará junto a la iglesia sin derramar una gota de sudor. El viaje de ida y vuelta cuesta 0,80 € y se paga en el bar, una vez arriba. Funciona hasta las seis de la tarde, salvo los lunes. El Santuario está abierto todos los días.

  

   

El "Ascensor-funicular" de Queralt

 

La Serra de Queralt

 

   La iglesia, del siglo XVII, es sencilla y exteriormente austera. Durante la Guerra Civil sufrió importantes daños, de los que no libró la virgen. La actual se encuentra en un camarín en lo alto del retablo barroco. Es una imagen sedente de unos 50 cm de altura de estilo gótico con marcados rasgos románicos. El conjunto arquitectónico, entre peñascos, se completa con varios edificios, destacando el templete de “La Cova” (la cueva) que señala el lugar donde la tradición ubica el lugar de descubrimiento de la imagen de la virgen por un pastor.

  

   

El Santuario de la Mare de Déu de Queralt

 

"La Cova"

  

   

La nave

 

La Mare de Déu de Queralt

 

 

Girona y la fiesta de “Temps de Flors”

 

   El problema de vivir lejos de Cataluña y de hacer una escapada tan breve es que el tiempo siempre es escaso para hacer todo lo que a uno le gustaría. Así que se impone priorizar las elecciones. Bien podíamos haber seguido explorando el Berguedá, pero ya hemos comentado al principio que teníamos empeño en darnos una vuelta por Girona y la heladería “Rocambolesc”, así que esa fue nuestra elección para el lunes.

 

   Tuvimos la fortuna de que nuestro viaje coincidiese con la fiesta gerundense de “Temps de Flors” (Tiempo de Flores). Una semana completa y un “finde” dedicados a adornar el fantástico casco antiguo con adornos florales -reales o artificiales- que se celebra cada año a mediados de mayo.

 

 

   

La catedral

 

Flores y flores...

 

 

   

Si el mundo fuera una flor...

 

Las iglesias también se sumaron a la fiesta

 

   En cualquier caso es una ocasión estupenda para visitar Girona en primavera y disfrutar de la ciudad en un ambiente diferente. Está muy bien organizado y por toda la parte antigua nos ofrecerán un plano con más de 80 puntos de “interés floral” para poder seguir la ruta sin perder detalle. Era lunes y aún así había mucha gente. ¡Cómo tuvo que estar durante el fin de semana!

 

 

   

La escalinata de la catedral

 

Escalinatas floridas

 

   Girona tiene muchísimos atractivos. De su casco gótico ya hemos hablado, en el que destaca “El Call”, uno de los barrios judíos medievales mejor conservados. Entre las estrechas callejuelas encontraremos infinidad de rincones pintorescos, con la catedral en lo más alto de esa margen del río. En la parte más alejada del casco antiguo tenemos las murallas, el monasterio de Sant Pere de Galligants con su campanario octogonal y los famosísimos Baños Árabes. ¡Menuda cola de gente había para visitarlos!

 

 

   

El campanario de Sant Pere de Galligants

 

Claustro románico de la catedral

 

 

   

La torre de Sant Feliu y los Baños Árabes

 

Rincones pintorescos

 

   También capta la atención la cúpula de la iglesia de Sant Fèlix. En fin, que hay mucho que ver. Por suerte el claustro románico de la catedral estaba abierto, pues también formaba parte de las exposiciones florales. No obstante si algo caracteriza a la ciudad del Onyar son las fachadas de colores que bordean su cauce. La verdad es que resultan muy espectaculares y aunque en su momento despertaron no poca polémica, hoy en día es uno de sus referentes turísticos y fotografía “inexcusable” para cualquier visitante de la ciudad.

 

 

 

 

 

   

La cola interminable para los baños árabes...

 

El casco antiguo de Girona

 

 

   

Las fachadas de colores sobre el Onyar

 

La pasarela peatonal sobre el Onyar

 

 

Las estrechas callejuelas

de El Call judío

 

"Rocambolesc", la heladería de los Hermanos Roca

 

   Por supuesto hicimos la tan deseada visita a la heladería “Rocambolesc” de los Hermanos Roca, situada en la calle Santa Clara, junto al puente peatonal de hierro. ¡Faltaría más! El local “choca” por su pequeño tamaño, sin mesas y con una vistosa decoración inspirada de la película “Charlie y la fábrica de chocolate”. Como no podía ser de otra manera, dada la fama de sus creadores, tuvimos que hacer una buena cola antes de ser atendidos.

 

 

   

"Rocambolesc"

 

Eligiendo los complementos...

 

   El problema de tener expectativas demasiado elevadas de algo es que luego resulta más fácil decepcionarse y de alguna manera eso es lo que nos pasó, pues esperábamos “algo más”. No es que no está bien, que lo está, pero los helados son de máquina tipo “soft” y sólo tienen cinco variedades “para tomar”: vainilla, chocolate, mango, coco y manzana asada. Eso sí, los puedes “adornar” con una amplia variedad de “topping” como se dice ahora. Lástima que los sabores más “especiales” sólo se vendan en envases grandes para llevar, como los de “tostada con aceite de oliva” o de “espárragos con trufa”.

 

 

Los "rocambolescos" helados de Can Roca

 

   Volviendo a los de “tomar in situ”, el de chocolate estaba riquísimo, pero los de coco y manzana asada no nos pareció que le fueran a hacer sombra. El que sí nos convenció fue el panecillo helado, “el panet”, un panecillo dulce y caliente por fuera, pero con el “corazón helado”. Esta especialidad tiene la gracia de rellenar con el helado y los adornos que elijamos un panecillo que se coloca en una “sandwichera” que lo calienta y sella. Así, al morder, nos encontraremos una envoltura caliente y un interior frío, frío. En suma, “la rocambolesca” y helada experiencia hubiera podido ser mucho más chula de haber habido más variedad de sabores, en especial lo más “especiales”.

 

 

Despedida y cierre

 

   Y llegó el momento de regresar. Lo cierto es que disfrutamos de un estupendo e intenso “puente de San Pedro Regalado” en el que tuvimos tiempo para disfrutar de muchas cosas: del Berga Resort y sus instalaciones -con un especial recuerdo del spa-, del Berguedá y sus rincones, con mención especial para el nacimiento del Llobregat que tanto me apetecía o de Girona, las flores y los helados de “Rocambolesc”. Y lo mejor de todo, sin importarnos la kilometrada que nos metimos en cuatro días, pero ya dicen que ¡Quien algo quiere, algo le cuesta!

 

 

 

 

www.francisco-colet-viajesycaravaning.com
contacto@francisco-colet-viajesycaravaning.com